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martes, 14 de febrero de 2023

LA CUARESMA

 LA CUARESMA





¿Qué es la Cuaresma?

La Cuaresma (en latínquadragesima‘cuadragésimo día (antes de la Pascua) es el tiempo litúrgico de conversión, que marca la Iglesia para prepararnos a la gran fiesta de la Pascua. Es tiempo para arrepentirnos de nuestros pecados y de cambiar algo de nosotros para ser mejores y poder vivir más cerca de Cristo.


Características de la Cuaresma

La duración de cuarenta días proviene de varias referencias bíblicas:

  • Simboliza la prueba por la que pasó Jesús al permanecer durante 40 días en el desierto de Judea, previos a su misión pública. 
  • También simbolizan los 40 días que duró el diluvio universal.
  • Los 40 años de la marcha del pueblo israelita por el desierto.
  • Y las 40 décadas que duró la esclavitud de los hebreos en Egipto.

La Cuaresma comienza el Miércoles de Ceniza y termina antes de la Misa de la Cena del Señor del Jueves Santo. 

El color litúrgico de este tiempo es el morado que significa luto y penitencia. 


Es un tiempo de reflexión, de penitencia, de conversión espiritual; Cristo nos invita a cambiar de vida. Es un tiempo de preparación al misterio pascual. Se nos invita a vivir una serie de actitudes cristianas que nos ayudan a parecernos más a Jesucristo, ya que por acción de nuestro pecado, nos alejamos más de Dios.

Por ello, la Cuaresma es el tiempo del perdón y de la reconciliación fraterna. En Cuaresma, aprendemos a conocer y apreciar la Cruz de Jesús. Con esto aprendemos también a tomar nuestra cruz con alegría para alcanzar la gloria de la resurrección.


El miércoles de ceniza


El Miércoles de Ceniza marca el inicio de la Cuaresma. Se caracteriza por la imposición de las cenizas en la frente de los fieles, mientras el padre pronuncia las siguientes palabras, contempladas en el libro Génesis: “Acuérdate, hombre, de que eres polvo y en polvo te has de convertir” (3: 19).

La cruz de ceniza en la frente tiene un poderoso simbolismo, ya que representa el sentimiento de arrepentimiento por los pecados cometidos.


El ayuno y la Abstinencia

El Canon 1251 del derecho canónico establece que el ayuno y la abstinencia deben guardarse el miércoles de Ceniza y el Viernes Santo. 

Canon 1252 La ley de la abstinencia obliga a los que han cumplido catorce años; la del ayuno, a todos los mayores de edad, hasta que hayan cumplido cincuenta y nueve años. Se aplica a todos los viernes de cuaresma.


¿Qué sentido tiene el ayuno y la Abstinencia en la Cuaresma?

El ayuno y la abstinencia tienen como fin introducir en la existencia del hombre no sólo el equilibrio necesario, sino también el desprendimiento de lo que se podría definir como "actitud consumística" de la sociedad.

Es hacernos ver a nosotros mismos que lo fundamental del hombre no es solo el pan. El ayuno por sí solo no tiene sentido si no va acompañado de una reflexión, de una meditación y de un gesto para ayudar a aquellos que lo están pasando mal. 


El Triduo Pascual

El Triduo Pascual son los tres días más importantes de la liturgia cristiana, que marcan el fin de la Cuaresma, en los cuales se conmemora la pasión, muerte y resurrección de Jesucristo.

El Triduo Pascual es el momento más importante de la Semana Santa compuesto por los días Jueves Santo, Viernes Santo y Sábado Santo hasta la madrugada, cuando se realiza la Vigilia Pascual en víspera del Domingo de Pascua, con el fin de revivir la alegría por la resurrección de Jesucristo.

Jueves Santo


El Jueves Santo es el primer día de del Triduo Pascual, en este se celebra la Misa de la Cena del Señor en la cual se recuerda la Última cena: la institución de la Eucarística, se expresa el amor incondicional de Dios y realiza el Lavatorio de los pies, así como lo hizo Jesús a sus apóstoles.


Viernes Santo


El Viernes Santo es un día de ayuno y abstinencia en el que se recuerda la pasión y muerte de Jesús crucificado. Se recuerda la Pasión del Señor y no se realizan misas.


Sábado Santo

El Sábado Santo no se realiza ninguna misa porque se sigue recordando la muerte de Jesús. Luego, en la noche de ese día o en la madrugada del domingo se realiza la Vigilia Pascual para conmemorar la alegría de la resurrección de Jesús o Domingo de Resurrección y se enciende el Cirio Pascual.



PREGUNTAS

  1. ¿Para qué nos preparamos en Cuaresma?
  2. ¿Cuántos días dura la Cuaresma?
  3. ¿Cuando empieza la Cuaresma?
  4. ¿Qué significa qué la Cuaresma es tiempo de reflexión y de perdón?
  5. ¿Qué sentido tiene el Ayuno y la Abstinencia?
  6. ¿Qué es el Triduo Pascual?
  7. ¿Cuándo se enciende el Cirio Pascual?

LAS BIENAVENTURANZAS

 LAS BIENAVENTURANZAS




¿Qué es una bienaventuranza?

En general, una bienaventuranza está constituida por una expresión inicial (del hebreo, ašrê... ; del griego, makarios...) ​ que se puede traducir como «feliz», «dichoso», «bienaventurado» y que califica al poseedor de la cualidad como «digno de felicidad».
Las bienaventuranzas sirven de introducción al conocido Sermón del Monte que Jesús pronunció frente a sus discípulos y a muchos de sus seguidores. El pasaje bíblico se encuentra en Mateo 5:3-12. Por medio de las ocho bienaventuranzas Jesús describió cómo debe ser el carácter de sus discípulos y cuál es la recompensa que ellos reciben o recibirán.
VÍDEO EXPLICATIVO

Explicación de las bienaventuranzas

Cada una de las bienaventuranzas va dirigida a un grupo específico de personas que está desarrollando la cualidad mencionada gracias a la obra del Espíritu Santo en sus vidas. Y es precisamente de eso de lo que se trata: de desarrollar el carácter que Dios desea ver en sus hijos.

A cada grupo se le promete que recibirá la bendición correspondiente. No importa que difícil sea su situación en el presente pueden estar seguros de que recibirán su recompensa.


1. Los pobres en espíritu

Dichosos los pobres en espíritu, porque el reino de los cielos les pertenece.

(Mateo 5:3)

Son los que reconocen su pobreza espiritual y que necesitan a Dios como Salvador. Van con un corazón humilde ante la presencia de Dios para suplicar su misericordia y su perdón (ver Lucas 18:9-14). El pobre en espíritu vive en humildad, anhela reflejar el carácter de Jesús. 

2. Los que lloran

Dichosos los que lloran, porque serán consolados.

(Mateo 5:4)

Los que se arrepienten y lloran profundamente por sus pecados, por la forma en que sus acciones han ofendido a Dios y han causado una brecha entre ellos y Dios. «La tristeza que proviene de Dios produce el arrepentimiento que lleva a la salvación...» (2 Corintios 7:10).

Es cierto que pasamos por situaciones tristes y difíciles en el transcurso de la vida y Dios también trae consuelo y paz a nuestros corazones en esos momentos.

3. Los humildes

Dichosos los humildes, porque recibirán la tierra como herencia.

(Mateo 5:5)

La persona humilde o mansa, sabe que Dios tiene todo el control, confía en él y se aferra a él y a sus promesas. No se deja llevar por las actitudes de otros o por las injusticias que ve a su alrededor. El humilde y manso no reacciona impulsivamente ante las situaciones sino que espera con paciencia la dirección de Dios para actuar de acuerdo con su voluntad.

4. Los que tienen hambre y sed de justicia

Dichosos los que tienen hambre y sed de justicia, porque serán saciados.

(Mateo 5:6)

Este grupo de personas anhela que haya justicia y que sea la justicia de Dios la que se manifieste en la tierra. No es un deseo sin más: es una gran fuerza y es por eso que buscan participar activamente para que haya justicia. Se acercan a Dios en busca de su justicia no solo para ellos sino también para las circunstancias que les rodean.

5. Los compasivos

Dichosos los compasivos, porque serán tratados con compasión.

(Mateo 5:7)

El corazón transformado por el amor y el perdón de Dios mostrará misericordia y compasión, se identificará con el dolor ajeno y se compadecerá. El compasivo se esfuerza en entender la situación de los otros. El que muestra compasión por los demás también recibirá compasión cuando la necesite

Cuando somos compasivos tendemos la mano a los demás y les ayudamos a ser mejores personas e hijos de Dios.

6. Los de corazón limpio

Dichosos los de corazón limpio, porque ellos verán a Dios.

(Mateo 5:8)

Tener un corazón limpio es tener un corazón que se inclina hacia las cosas que agradan a Dios. Quien tiene un corazón limpio busca la santidad y no se deja contaminar por sentimientos o actitudes que entristecen a Dios.

7. Los que trabajan por la paz

Dichosos los que trabajan por la paz, porque serán llamados hijos de Dios.

(Mateo 5:9)

Esta bienaventuranza es para los que trabajan activamente a favor de la paz. Hemos de ser buscadores de la paz,  encontrar el equilibrio y tener una real y verdadera paz interior, la paz de nuestro espíritu.

8. Los perseguidos por causa de la justicia

Dichosos los perseguidos por causa de la justicia, porque el reino de los cielos les pertenece.

(Mateo 5:10)

Son bienaventurados los que son perseguidos porque actúan a favor de la justicia. Estas son las personas que no se quedan calladas cuando ven que se maltrata a un indefenso. Son los que levantan su voz y actúan a favor de los derechos de los que no se pueden defender porque saben que cada vida tiene valor ante Dios. 


PREGUNTAS

  1. ¿Qué significa que una persona el bienaventurado?

  2. Enumera las bienaventuranzas

  3. ¿Qué significa que una persona es pobre de espíritu?

  4. ¿Por qué son dichosos los que lloran?

  5. ¿Explica por qué son bienaventurados los perseguidos por la justicia?


LA ORACIÓN

LA ORACIÓN




(CLICA EN LA FOTO PARA VER VIDEO)

¿QUÉ ES LA ORACIÓN?


La oración es un diálogo entre Dios y los hombres. El hombre ha sido creado para glorificar a Dios, a través de la oración se le da gloria, de lo cual el ser humano se beneficia espiritualmente, recibiendo el Amor del Padre por la comunión con Jesucristo a través del Espíritu Santo.

“Para escuchar al Señor, es necesario aprender a contemplarlo, a percibir su presencia constante en nuestra vida; es necesario detenerse a dialogar con Él, dejarle espacio en la oración. Cada uno de nosotros, también vosotros muchachos, muchachas, jóvenes, tan numerosos esta mañana, debería preguntarse: ¿qué espacio dejo al Señor? ¿Me detengo a dialogar con Él? Desde que éramos pequeños, nuestros padres nos acostumbraron a iniciar y a terminar el día con una oración, para educarnos a sentir que la amistad y el amor de Dios nos acompañan. Recordemos más al Señor en nuestras jornadas”. 

(Papa Francisco, audiencia 1 de mayo de 2013.)

DIFERENTES FORMAS DE ORACIÓN:

El Espíritu Santo nos enseña y recuerda todo lo que Jesús dijo, y nos educa también en la vida de oración. Hay diferentes formas permanentes de orar: 

  • Bendecir a Dios.
  • Pedirle perdón.
  • Pedirle lo que necesitamos.
  • Darle gracias.
  • Alabarle.


DIFERENCIA ENTRE REZAR Y ORAR:

Las palabras rezar y orar son aceptadas tanto por la Real Academia Española como por la Asociación de Academias de la Lengua Española como sinónimos.

Estricta y lingüísticamente hablando, ambos términos poseen el mismo significado; acción de dirigirse oral o mentalmente a una figura religiosa superior para pedir, agradecer o comunicar algo. 

No obstante, ambas palabras tienen acepciones distintas:
  • Orar: Viene del latín orāre y quiere decir “hablar, pedir o rogar por algo”. Lo mas común es referirse a la oración que se hace en silencio y hacia adentro, es dirigirse a Dios con la finalidad de comunicarse con Él, aceptando su omnipresencia, su bondad y confiando en su juicio. Al orar se lleva a cabo un diálogo que puede materializarse de muchas formas. Una de estar es rezando.  

  • Rezar: también viene del latín: recitāre.es la acción de vocalizar y exteriorizar una oración; es decir, es orar en voz alta. 



PREGUNTAS

  1. ¿Qué es la oración?
  2. ¿Qué cuatro formas hay de orar?
  3. ¿Qué diferencia hay entre orar y rezar?


miércoles, 19 de octubre de 2022

EL TEMPLO

 EL TEMPLO






 ¿Qué significa templo?

El templo es un lugar espacioso, amplio, de magnífica capacidad, y de amplitud, donde los files concurren a orar y pedir a Dios Omnipotente que tenga misericordia de todos.

El término Iglesia (ecclesĭa), cuyo origen se remonta a un vocablo griego que significa “asamblea”, permite nombrar al templo cristiano. Se trata de la edificación donde se desarrollan servicios religiosos.


El presbiterio


La palabra presbiterio viene del latín «presbyterium», que significa “consejo de ancianos”. Hoy a los sacerdotes se les llama presbíteros, siguiendo la tradición de los primeros cristianos.

Es el lugar que precede al altar mayor. Se llega a él después de subir dos o tres peldaños, y es, como la palabra indica, el recinto de los presbíteros o sacerdotes


El altar


Altar viene de la palabra latina “altare” que significa “elevación”. Antiguamente los altares servían para ofrecer ofrendas y sacrificios. La mayoría eran de piedra y eran llamados aras. El más famoso del imperio romano fue el Ara Pacis, dedicado a la diosa Pax.

Más tarde los primeros cristianos comenzaron a usar tablas o mesas también para celebrar un sacrificio, una conmemoración, y una repetición, del sacrificio de Cristo.

En la zona del presbiterio se encuentra el altar. En él se colocan las ofrendas y se realiza la consagración del pan y el vino, su conversión en el cuerpo y la sangre de Cristo.


La sede


La sede o cátedra es la silla más grande dentro del presbítero donde se sienta el sacerdote. Esta recuerda a la cathedra Petri, y simboliza la autoridad espiritual que recibió el apóstol de Jesucristo.


El ambón


El ambón es el lugar donde se proclama la Palabra de Dios. Puede tener forma de atril, podio o púlpito. 

Según el Misal, estas son las características que tiene que tener el ambón:

  1. Que la Palabra de Dios se proclame desde un lugar (no desde un mueble que se quita y se pone);
  2. Que se trate de un lugar adecuado a la dignidad de la Palabra;
  3. Finalmente, que no se limite a tener sólo una buena acústica, sino que sea visualmente destacado.


El sagrario


El sagrario o tabernáculo es una pequeña caja o armario donde se guarda al Santísimo Sacramento. En los primeros siglos nació la costumbre de reservar las especies sacramentales. En los primeros siglos del cristianismo se guardaban las especies sacramentales en las casas y luego en los Templos.

Desde la época de Constantino y en los siglos posteriores inmediatos, se suspendía en una caja de oro sobre el altar. Más adelante, cuando nacieron los retablos fijos (donde se colocan las imágenes de los santos), el sagrario se colocaba detrás del retablo.

El fin primario y principal del sagrario es la reserva de las sagradas especies consagradas que son usadas principalmente para la administración del viático. Es el lugar más importante dentro de la iglesia ya que sabemos que es Dios mismo sacramentado quien descansa en ese lugar.

El Misal Romano dice:

“Se recomienda insistentemente que haya un lugar para la reserva de la Sagrada Eucaristía en la Capilla, que sea idóneo para la adoración privada de los fieles. Si esto fuera posible, se pondrá el Santísimo Sacramento conforme a la estructura de cada templo, en otro sitio que sea verdaderamente noble y esté debidamente adornado. Y solamente en un Sagrario, sólido e inviolable (OGMR 276-277).

El sagrario está siempre iluminado con una lámpara en señal de que el Santísimo Sacramento está presente allí.


Pila Bautismal


Las pilas bautismales son recipientes en los que se contiene el agua para impartir el sacramento del bautismo.

Las primeras pilas bautismales se encontraban ya en las catacumbas. Estas pilas primitivas eran grandes y rectangulares, como una piscina. A partir del siglo XIV, las pilas se hicieron de menor tamaño. De piedra, de bronce u otro material, estaban cubiertas con una especie de torrecilla o cimborio y muchas veces se colocaban a un lado de la iglesia apenas pasada la puerta de entrada.


La cruz


En cada iglesia siempre hay una cruz, el símbolo más importante de los cristianos, ya que por ella Jesús nos donó la salvación. Son de distintos tipos y estilos; según el lugar puedes estar más o menos decoradas y ser más o menos antiguas.


Nave central


Nave viene de la palabra latina navos, que denomina al lugar entre dos columnas o muros.

La nave central es el lugar reservado a los fieles dentro de la iglesia, el lugar donde se encuentran los bancos colocados de tal forma que todos puedan participar, escuchando y participando con las distintas posturas recomendadas en los diversos momentos de las celebraciones litúrgicas.


Confesionario


El confesionario es un pequeño recinto aislado dentro de la iglesia, generalmente de madera, que sirve para administrar el sacramento de la reconciliación. Se divide en dos sectores, muchas veces conectados por una ventanilla; de un lado el sacerdote escucha la confesión del fiel que se acerca al sacramento.


Vía Crucis


Es un conjunto de catorce imágenes adheridas a los muros alrededor de la iglesia que representan las estaciones de la Pasión del Señor recordándonos la Vía Dolorosa. El Vía Crucis generalmente está compuesto por 14 estaciones, pero algunas veces se le agrega una estación más: la “Resurrección”.


Agua bendita


La pila de agua bendita, que es diferente a la pila bautismal, es un recipiente de piedra u otro material que se encuentra a la entrada de la iglesia y que contiene agua bendita, de manera que el que entra o sale pueda santiguarse con ella.

El origen de estas pilas de agua bendita se remonta a los primeros cristianos; en las catacumbas se encontraron los primeros recipientes para colocar el agua bendita hechos de mármol o de barro cocido.


Sacristía


Es un cuarto en la iglesia o anexo a ella, donde se guardan las vestimentas, ornamentos y artículos similares, los vasos sagrados y donde se reúne el clero para vestirse para las diversas ceremonias eclesiásticas. Desde tiempos muy antiguos corresponde al secretarium o diaconicum.


PREGUNTAS

  1. ¿Para qué acuden los fieles al templo?
  2. ¿Qué significa la palabra Iglesia?
  3. ¿Dónde se sitúa el presbiterio de un templo?
  4. ¿Cuál es el altar más famoso del Imperio Romano?
  5. ¿Qué se guarda en el Sagrario?
  6. ¿Para qué sirve un confesionario?
  7. ¿Qué se guarda en la Sacristía?



martes, 22 de marzo de 2022

LA CONFESIÓN

 LA CONFESIÓN



¿QUÉ ES LA CONFESIÓN?

Es el acto sacramental por el cual Dios nos perdona de nuestros pecados cometidos después del Bautismo (mortales y veniales), <denominado también sacramento de la reconciliación> que realizamos por medio de un sacerdote con facultad de absolver.


COSAS NECESARIAS PARA HACER BIEN LA CONFESIÓN

1.- Exámen de Conciencia.-
El exámen de conciencia es pensar/reflexionar/recordar  todos los pecados cometidos.  

2.- Dolor de los pecados.-
El Dolor de los pecados  es el sentimiento que tenemos de pesar, de malestar, por haber ofendido a Dios con nuestros actos.

3.- Propósito de la enmienda.-
Es esa firme decisión que tenemos para volver a no cometer  los pecados.

4.- Decir los pecados al confesor.-
Desde la humildad y con sinceridad, decir todos los pecados cometidos que recordemos, sin callar por vergüenza ningún pecado mortal o venial.

5.- Cumplir la penitencia.-
Hacer lo que el Sacerdote te haya dicho, con humildad y dolor para reparar la ofensa causada a Dios  y hacerlo  pronto para que no se olvide.


¿CÓMO DEBE DE SER LA CONFESIÓN?

Concisa, clara y concreta.- 
Sin muchas palabras, las precisas y necesarias para decir con delicadeza, humildad y dolor los pecados cometidos, indicando al confesor el tiempo transcurrido desde la última confesión.

Completa e íntegra.- 
Sin dejar de decir aquellos pecados que recordemos, por vergüenza. Hemos de ser sinceros y humildes.


¿CUÁL ES LA FORMA DE CONFESARSE?

  • Nos arrodillamos ante el confesionario, nos santiguamos  y decimos: "Ave María Purísima".
  • El Sacerdote nos contestará: "Sin pecado fue concebida". 
  • A continuación le indicamos de forma aproximada, cuando fue nuestra última confesión y le decimos los pecados cometidos que recordemos.
  • El Sacerdote nos dará unos consejos para ayudarnos a ser mejores y nos dirá la penitencia que hemos de cumplir.
  • Por último, el Sacerdote nos dará la absolución diciendo estas palabras: "Yo te absuelvo de tus pecados, en el nombre del Padre, y del hijo, y del Espíritu Santo", terminado así la confesión.

martes, 18 de mayo de 2021

LOS DONES DEL ESPÍRITU SANTO

 


Los DONES del Espíritu Santo son 7: 

Sabiduría: nos hace ver todas las cosas a través de Dios y nos impulsa a buscarlo sobre todas las cosas.

Entendimiento: nos ayuda a comprender la Palabra de Dios y los misterios de la fe.

Consejo: nos anima a seguir la solución que más concuerda con la gloria de Dios y el bien de los demás.

Fortaleza: nos alienta continuamente y nos ayuda a superar con fe las dificultades.

Ciencia: para conocer rectamente las cosas creadas por Dios.

Piedad: nos mueve a tratar a Dios con la confianza con la que un hijo trata a su Padre.

Temor de Dios: nos induce a huir de las ocasiones de pecado para elegir siempre agradar a Dios.


viernes, 16 de abril de 2021

LAS ORACIONES

 LAS ORACIONES





LA SEÑAL DE LA CRUZ


Por la señal de la Santa Cruz, de nuestros enemigos líbranos Señor, Dios nuestro. En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.

EL PADRE NUESTRO


Padre nuestro, que estás en el cielo, santificado sea tu Nombre; venga a nosotros tu reino; hágase tu voluntad, en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden; no nos dejes caer en la tentación, y líbranos del mal.
Amén.

GLORIA


Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

EL AVE MARÍA


Dios te salve, María, llena eres de gracia; el Señor es contigo; bendita Tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

SALVE


Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida y dulzura y esperanza nuestra: Dios te salve. A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas. Ea, pues, Señora abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos y, después de este destierro, muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.
¡Oh clementísima! ¡Oh piadosa! ¡Oh dulce Virgen María! Ruega por nosotros santa Madre de Dios, para que seamos dignos de alcanzar las promesas de nuestro Señor Jesucristo.
Amén.


EL CREDO


Creo en un sólo Dios, Padre Todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra, de todo lo visible y lo invisible. Creo en un sólo Señor, Jesucristo, Hijo único de Dios nacido del Padre antes de todos los siglos: Dios de Dios, Luz de Luz, Dios verdadero de Dios verdadero, engendrado, no creado, de la misma naturaleza del Padre, por quien todo fue hecho; que por nosotros, los hombres, y por nuestra salvación bajo del cielo, y por obra del Espíritu Santo se encarnó de María, la Virgen, y se hizo hombre; y por nuestra causa fue crucificado en tiempos de Poncio Pilato; padeció y fue sepultado, y resucitó al tercer día, según las Escrituras, y subió al cielo, y está sentado a la derecha del Padre; y de nuevo vendrá con gloria para juzgar a vivos y muertos, y su reino no tendrá fin. Creo en el Espíritu Santo, Señor y dador de vida, que procede del Padre y del Hijo, que con el Padre y el Hijo recibe una misma adoración y gloria, y que habló por los profetas. Creo en la Iglesia, que es una, santa, católica y apostólica. Confieso que hay un sólo Bautismo para el perdón de los pecados. Espero la resurrección de los muertos y la vida del mundo futuro. Amén.

YO CONFIESO 


Yo confieso ante Dios Todopoderoso, y ante vosotros hermanos que he pecado mucho de pensamiento, palabra, obra y omisión. Por mi culpa, por mi culpa, por mi gran culpa. Por eso ruego a Santa María siempre Virgen, a los ángeles, a los santos y a vosotros hermanos, que intercedáis por mí ante Dios, Nuestro Señor. Amén.

ACTO DE CONTRICCIÓN


Oración de arrepentimiento de los pecados cometidos ante Dios. Señor mío, Jesucristo, Dios y hombre verdadero, Creador, Padre y Redentor mío; por ser Vos quien sois, Bondad infinita, y porque os amo sobre todas las cosas, me pesa de todo corazón de haberos ofendido; también me pesa porque podéis castigarme con las penas del infierno. Ayudado de vuestra divina gracia, propongo firmemente nunca más pecar, confesarme, y cumplir la penitencia que me fuere impuesta. Amén.

BENDITA SEA TU PUREZA 

Bendita sea tu pureza y eternamente lo sea, pues todo un Dios se recrea en tan graciosa belleza. A Ti, celestial Princesa, Virgen Sagrada María, yo te ofrezco en este día alma, vida y corazón. Mírame con compasión, no me dejes, Madre mía. 

ACORDAOS 

Acordaos, ¡oh piadosísima Virgen María!, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorando vuestro auxilio, haya sido desamparado. Animado por esta confianza, a Vos acudo, Madre, Virgen de las vírgenes, y gimiendo bajo el peso de mis pecados me atrevo a comparecer ante Vos. Madre de Dios, no desechéis mis súplicas, antes bien, escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén 

BENDICIÓN DE LA MESA 

Al comenzar 
V. Bendícenos, Señor, y bendice estos alimentos que por tu bondad vamos a tomar. Por Jesucristo Nuestro Señor. R. Amén. 
V. El Rey de la Gloria nos haga partícipes de la mesa celestial. R. Amén 
Al terminar 
V. Te damos gracias, Señor, por todos tus beneficios. Tú, que vives y reinas por los siglos de los siglos. R. Amén. 
V. El Señor nos dé su paz. R. Y la vida eterna. Amén.